
Greta:

Alma:

Teresa:

“Love is like a flower, give it time and it will grow”, John Lennon.

Greta:

Alma:

Teresa:

Y donde estaba la idiota, denuevo en una banca llorando, llorando por ser tan temperamental, por ofenderse tan fácilmente, porque a decir verdad, ni Richard lo hizo apropósito, ni John te había hecho nada, solo tenía el carácter de un niño, ¿Paul la había empezado?
Denuevo, si, llorando, dejando tu mente en blanco para evadir el dolor. Te sentaste como chinito en el banco y apoyaste la cabeza entre las piernas, no querías pensar, era solamente eso. Derepente sentiste que alguien se sentaba a tu lado y te tocaba la espalda, sentiste como una especie de escalofríos levantaste la cabeza.
- Paul!- ¿como coño sabia que estabas allí?- ¿Me seguiste o que?
- Dios, (tn), eres tan, pero tan obvia, resulta que siendo TU MEJOR AMIGO, me di cuenta de que este parece ser tu lugar favorito para llorar- dijo entre carcajadas-.
- Yo NO TENGO MEJOR AMIGO- te giraste a modo de darle la espalda- Esto es ridículo, McCartney, puedes irte yo me arreglo sola-.
- Tu estas siendo la ridícula, para empezar son las seis de la mañana, numero dos ¿estas esperando que te roben, o te violen o algo?, seriamente ahora que eres la novia de Ringo Starr, la gente te persigue, ¿quieres que Brian nos mate?-.
- ¿Qué van a robarme, y quien va a querer violarme?, SOY HORRIBLE- Tenias la voz tomada de tanto llorar, como cuando estas resfriado-.
- ¿Puedes dejar de ser tan idiota por favor?, eres una chica bonita, llorando, en el medio de un lugar publico, CUANDO YA ERES ALGUIEN PUBLICO, vestida de pies a cabeza de Mary Quant- te tornaste a mirarlo- basta, ya es el colmo, además es patético que tengas el maquillaje corrido- Te intento sacar las negras sombras aguosas bajo tus ojos-.
- Ok, ok, la cosa, es que no pienso hablar con Richard, NI CON JOHN, ni con Alma, ni con George, ni con nadie.
- ¿entonces?- te dijo entre risas, realmente se divertía con tus respuestas-.
- Entonces puedes encerarme en el garaje con Martha o arrojarme a las fans para que me latigueen, luego me piquen y le den de comer a los chanchos (tn) picada.
- BASTA, podemos ir al puto auto y te dejas de joder.
- Así no se le habla a una chica- le dijiste con indiferencia-
- No eres una chica, eres una especie de reencarnación de Satanás vestida con pollera.
- Esta bien Paul, vamos al puto auto- Lo miraste y te diste a la conciencia que se había preocupado por ti, lo abrazaste calidamente y susurraste en su oído un- GRACIAS.
- De nada, y deja de hacer estupideces alguna vez-.
Se dirigieron al auto y mientras siguieron hablando entre otros temas sobre Greta, y absurdamente Paul y tu estaban escribiendo una canción.
Luego de haber bajado, en la entrada, seriamente no sabias que hacer, ¿te ibas a seguir comportando como una caprichosa incomprendida, o realmente necesitabas a tus amigos como a tu oxigeno?
- Yo creo que esta despierto Y SE HACE EL IDIOTA- dijo John-.
- POR AHÍ SE VISTE NO COMO ALGUNOS.
- Bueno con tus gritos ya se debe haber despertado- Pronuncio como si tuviera la verdad de la humanidad-.
- Quien habla, mira quien habla Johnny boy.
- Si se dejan de pelear se los voy a agradecer- dijo George, torno la vista tanto a Alma como Paul- Estos dos siempre se tienen que estar peleando 0.0
- Porque son almas gemelas- dijo Paul entre risas-.
- Por Krishna y Lakshmi, ¿que tenemos John y yo en común?
- Para empezar los dos gritan- dijo George-.
- Música, los dos y sus Buddy Holly, Elvis, Chuck Berry- dijo Paul- sin contar que los dos ‘odian ir a comprar ropa’
- ODIO IR A COMPRAR ROPA- dijeron ambos al unísono-.
- Sus extrañas aficiones por escribir- dijo Alma-
- Todo el mundo escribe, Alma- hiciste oídos sordos a todo- voy a buscar a Richard.
La verdad que te consumía la paciencia el pelear con todos, y con nadie a la vez, todo porque a John se le cantaba la gana hacer una especie de contra.
Primero querías ver si en verdad el dormía, por lo que te asomaste por el marco de la puerta, y menos mal!, sus ronquidos eran como un terremoto: EFECTIVAMENTE RICHARD DORMIA. Te acercaste lentamente al piso, diste una pequeña patadita con la punta de los pies a la bolsa de dormir y luego te pegaste a su cuerpo. Acto seguido le susurraste al oído: - cariño es hora de levantarse.
- No quiero!- respondió como un chico que no quiere ir a la escuela-.
- Vamos Richard no me la pongas difícil!- te acercaste a su oído, y mas tarde besaste su cuello. Acto seguido al mismo instante que repetía un: John déjame en paz, te dio un puñetazo en el estomago.
- AUCH!- fue lo único que pudiste decir, se te escapaban las lagrimas de dolor- Asíque tanto me parezco a John que ya soy un chico!
- (TN) LO SIENTO TANTO, NO ES
- Yo siento Haber conocido a Paul hace días, siento haberme enamorado de ti, siento, mis malditas peleas con el idiota de John y siento, de George no digo nada.
Bajaste las escaleras corriendo y a toda prisa. Cuando estabas por abrir la puerta Richard te dijo
- (tn) a donde crees que vas?
- A DONDE NO TE IMPORTA- diste un portazo de rabia y saliste corriendo a donde todo empezó, denuevo lo mismo-.
Por dios que sentías que las cosas ya eran rutinarias en tu vida, viajar en auto, soñar cosas locas, despertar por la mañana después de haber dormido horas y horas como un tronco.
En este capitulo estabas en la habitación de Richard, a decir verdad en su cama, y el estaba, ¿con una bolsa de dormir en el piso?, era ya casi imposible de creer lo tierno y caballeroso que era. Te levantaste cuidadosamente tratando de no hacer ruido, bajaste las escaleras, no sabias si estaba obscureciendo o amaneciendo, tampoco sabias que había pasado con Alma y George al fin y al cabo; pensaste en asomarte al dormitorio de George y abrir la puerta, pero además de poder llegar a pasar por una situación embarazosa ibas a sentirte una maleducada, por lo que hiciste solo lo rutinario, bajaste, te sentaste en el living room, encendiste la televisión, la pusiste en mudo, dejaste a Ren y Stimpy. Te recostaste en el brazo del sofá, a dejar tu mente en blanco.
Solo guiada porque había terminado tu caricatura favorita, supiste que habían pasado unos veinte minutos, y si pensabas en situaciones embarazosas, por ejemplo una fue cuando John bajo las escaleras en calzoncillos rascándose la espalda. Lo único que podías hacer e hiciste fue reírte como nunca en tu vida.
- Johnny, por dios y todos los cielos, ¿tienes que usar calzoncillos de los Beatles?, oh Krishna ¿hay hombres que usan eso además de ti mismo?.
- Por dios (tn), ¡mi diste el susto de mi vida tonta!- conciente de tu pregunta- Si, supongo, sino no los fabricarían, duh.
- Bueno, entonces por que no te vas a bañar/cambiarte/dejarme de mostrar tu bello cuerpo.
- OH DIOS, NO SABIA QUE ME AMABAS, PERO NO TANTO.
- Johnny, Johnny, soy una señora casada.
- Lo se, pero ¿siempre estas para las compras?
- Si- dijiste con un tono de culpa- ahora a ponerte aunque sea un pijama 0.0
John volvió a subir esas venditas escaleras y luego empezó Clarissa lo explica todo, seguiste tu rutina favorita, MIRAR NICKELODEON.
Acto seguido, Paulie interrumpió tu preciada rutina, era bastante odioso, pero esa pijama del sistema solar le quitaba toda la seriedad que Mr. James Paul McCartney podia tener.
- Paaaaaaaaaaaaaulie, ¿Cómo dormiste?, linda pijama, ¿y Greta?
- Bien, solo sigo teniendo un poco de sueño. Gracias, la tengo desde los 11 años. La lleve a su casa anoche, lo único que saco es un – De la nada pego un grito netamente musical- GOT TO GET HER INTO MY LIFE!
- - Suena bien, pero…, podría ser un- te sentiste extraña pero gritaste igual- GOT TO GET YOU INTO MY LIFE!
- Suena mejor, para una canción obviamente, arregladora musical-
- WTF- pusiste una cara que ni querías saber como era- ¿Y Alma y George?
- Están arriba, sanos y salvos, los idiotas solo habían perdido la noción del tiempo, pensar que nos preocupamos :|
De la nada ya estaban ahí Alma y George.
- Los idiotas no pueden dormir si los genios musicales gritan. Aunque suena bien- dijo george-.
- ¡Buenos días tortolos!
- Algo así- Dijo Alma-.
- ¿Entonces si?- Dijiste eufórica-
- SI- Dijo George compartiendo tu sentimiento- Luego la beso como si nada, Alma se sonrojo, te miro y continuo con un
- Y si salimos todos juntos, quiero decir tendríamos que ir a buscar a Greta y le conseguimos una chonga a John.
Y de la nada John también estaba ahí.
- ESTOY ESCUCHANDO!.- dijo con sus clásicos gritos-.
- Lo único que quiero decir es, con este desastre, ¿Cómo hace Richard para no despertarse?- dijiste histérica-.
- La verdad, John, esto no es muy serio con la peluca rubia-
- ¡Y tu con ese rubio peinado!, además ya casi llegamos solo una cuadra- luego de unos segundos de silencio- DESTINO HEME AQUÍ, ROPA PARA (TN) Y ROPA PARA MI!- dijo John abriendo la puerta del auto-.
Richard te miro un tanto extraño.
- Fue idea de John venir, a comprar ropa para los dos, creo que son compañeros en esta ruta, asíque, me iré con Paul y Greta, nos vamos a encontrar todos aquí mismo a las seis en punto- Vacilo hasta llegar a tus labios, y se dio media vuelta con una mirada culposa-.
- Bueno (tn), ¿que te gusta?, ¿Pucci?, ¿Mary Quant?, ¿Channel?
- ¡John, ni que fueras mujer!
- Me gusta comprar, mi tía Mimi es muy Channel, pero por ejemplo mi hermana Julia es muy Betsey Johnson, ¿y (tn) es muy?- Parecía un niño en navidad, estaba feliz, de buen animo, por lo que decidiste no pincharle el globo.
- (tn) es muy Mary Quant.
Entraste al local de Mary Quant con John, cuando la vendedora les hablo no supiste si John estaba o muy sobresaltado, o fingiendo una voz netamente ridícula.
Los minutos en el probador parecían días y John no paraba de pasarte ropa, no eras de esas personas que compraban por comprar, era solo si algo realmente te gustaba, Y JOHN NO LO ENTENDIA. Al fin y al cabo te decidiste por una falda negra y una remera estampada, con unos zapatos que no te gustaban mucho, pero John había insistido tanto. Ropa: http://www.polyvore.com/tn_clothes/set?id=24934140
Después que John pagara las cosas, fue a comprarse ropa para el mismo, resultaba un poco intolerable, pero ya era la hora de que se encontraran con los demás, asíque se lo dijiste, pago su ropa y se dirigieron al punto de reunión.
Terminadas de pagar todas las cuentas, masomenos arrastrándolo salieron de la tienda y llegaron al punto de encuentro; pero solo estaba Paul, Greta y Richard.
Corriste a abrazarlo, acto seguido preguntaste por Alma y George, pero ellos tampoco sabían donde estaban. Era una situación bastante extraña, pero de cualquier forma no tenia como ubicarlos mas que buscándolos o esperando.
Solo querías volver a casa, podía sonar muy extraño pero sentías a la casa beatle como TU CASA, pero también sabias que eras una molestia.
John propuso el que volvieran a casa todos en el mismo auto, y que Alma y George se arreglaran con el otro en cuento llegaran. No pinto como una mala idea.
John, ciertamente también hablo, no era tu sueño EL REALMENTE HABABA MUCHISIMO. Te recostaste sobre las piernas de Richard, y mientras mirabas por la ventanilla, solo intentabas descifrar las difusas siluetas al pasar.
Después de que Alma y George les avisaran de que los autos llegarían en apenas unos diez minutos, te percataste de que era una gran oportunidad para hablar con Paul.
- ¿Paul podemos hablar?
- Pueden hablar- dijo John-.
- EN
- (tn), golosa, pobre Greta.
- John, por favor!- dijo Greta- Paul y yo no somos nada mas que amigos-
- ALMA Y GEORGE NO SON SOLO MAS QUE AMIGOS…- provoco John-.
Los dos hicieron oídos sordos y siguieron hablando de lo que le competía en esos momentos.
Paul se dirigió a la cocina y tú también. Mientras tanto el iba depositando comida y agua en los recipientes de Martha.
- Bueno, ¿Qué paso con Greta?
- ¿Que paso de que?
- Paul, si somos amigos no me puedes mentirme, YO los vi anoche, YO no te miento, Paul, por ende; ¿Qué paso anoche?
- Bueno, la bese- dijo avergonzado- pero ella cree que sigo teniendo un flash con vos; rompió a llorar y trate de consolarla todo lo que pude; pero si que es difícil cuando se le mete algo en la cabeza. Cuando vi las lágrimas correr por sus mejillas (tn), sentía que el alma se me partía en mil pedazos, hubiera hecho cualquier cosa por que parara, porque sonriera.
- Entonces, ella te gusta.
- MUCHO- admitió Paul- creo que me va a costar que me lleve el apunte-
- No creas, yo voy a hablar con ella, después de todo lo que pasamos es mi mejor amiga, esta conmigo siempre, ella va a creerme Paul, a ella también le gustas, MUCHO- le dedicaste tu mejor sonrisa-.
- Gracias (tn)- el también sonrío-
- LOOOOOOOOOS AUTOS, LOS AUTOS!- grito John-.
- Creo que nos vamos- le dijiste-
- Yo también.
Esta vez John fue con Richard y tú; mientras que Paul y Greta fueron a destino con George y Alma.
Te sentías SUPERARCHIMEGARARA con esa ropa, bueno era ropa que cualquier estrella hubiera usado, y mas con esa peluca, también morías, pero morías de risa con John y la peluca rubia, Richard solo se había puesto una boina y lentes de sol, para tapar lo que mas amabas, sus ojos, todo paraba allí.
- Quiero que te saques esos lentes y me muestres tus ojos, ¡ya mismo!- dijiste eufóricamente caprichosa-.
- Tus deseos son ordenes- Te dijo el con una sonrisa-.
- Cierra-
- ¿Qué?- te dijo Richard confundido-
- Los ojos-
El los cerró, miraste sus perfectos parpados, besaste ambos, luego besaste su nariz, hasta llegar a sus labios-.
- GENTE, GENTE SIN NOVIA, GENTE QUE NO QUIERE VER ESENAS EROTICAS.
- Ni que fuera para tanto, Johnny, quiero decir, ¿Cómo no tienes novia?, eres el jodido JOHN LENNON-.
- - Creo que tiene una especie de depresión desde que termino con Cynthia- Te dijo Ritchie-.
- - YO CREO QUE NO ES CIERTO.
- Aw, lo vi en la televisión, lo había olvidado, lo siento John
- No hay nada que sentir, si ella no me quería, es porque yo la había dejado de querer primero, todavía somos como una especie de amigos, pero no encuentro la chica indicada-
- Ya la vas a encontrar- le dijiste con un tono de esperanza-
- Eso espero-
- La verdad, John, esto no es muy serio con la peluca rubia-
- ¡Y tu con ese rubio peinado!, además ya casi llegamos solo una cuadra- luego de unos segundos de silencio- DESTINO HEME AQUÍ, ROPA PARA (TN) Y ROPA PARA MI!- dijo John abriendo la puerta del auto-.
Continuara…
-
It's only love, otra novela sobre los beatles. Copyright © 2012 Design by Antonia Sundrani Vinte e poucos